Skip to content

Bajo Palabra | Marcela Salinas: “La estética videoclipera de los 90 me hizo aterrizar en el teatro” 

Su cuerpo hasta entonces encogido sale de la caja y comienza a desplazarse, emitiendo ruidos animalescos, arcadas y onomatopeyas. Parece humana, pero se comporta como un animalito nervioso recién despierto después de una larga hibernación. Con su cara hace muecas exageradas abriendo sus ojos y mostrando sus largos colmillos en una gran sonrisa que asusta y divierte al mismo tiempo. Así se ve Marcela Salinas en Vampyr, uno de sus últimos personajes en el teatro, que hasta hace pocos días estaba de gira en Europa con todo el equipo dirigido por la dramaturga Manuela Infante, con quien ha trabajado en la llamada Trilogía Inhumana, compuesta también por Estado vegetal y Cómo convertirse en piedra. Egresada de la Universidad de Chile, Salinas es considerada una de las actrices más versátiles de la escena local, capaz de convertir su cuerpo en un repertorio polifónico siempre con el humor como herramienta. Con Vampyr —donde trabaja junto al actor David Gaete— consigue uno de sus resultados más notables.

En su trayectoria ha participado en más de 50 montajes, ha hecho teatro, performance, instalación y fue fundadora de la agrupación vocal y performática Lágrimas, Celos y Dudasjunto a las actrices Manuela Oyarzún y María Paz Grandjean—, que interpreta clásicos románticos de la década de los 80. Además, por dos décadas se desempeñó como docente en distintas universidades y ahora imparte talleres donde enseña a usar la voz como herramienta actoral.

Entre sus últimos trabajos se encuentra el largometraje Isla Negra, del director Jorge Riquelme, que acaba de ser seleccionada en la Sección Oficial de Largometrajes del Festival de Cine Latinoamericano de Huelva; y por estos días podemos verla como parte del elenco de La ola, la última película de Sebastián Lelio, y en el montaje Temis, de la compañía Bonobo, que vuelve a la cartelera entre el 8 y 12 de octubre, en GAM.

Foto promocional de Vampyr con David Gaete (izq) y Marcela Salina (der).

¿Qué obra o autor te hizo querer dedicarte al teatro?

Llegué al teatro inicialmente a través del área de diseño, estudié Diseño Teatral en la Universidad de Chile. Creo que la influencia estética videoclipera dramática de los años 90 me hizo aterrizar en el teatro. Después, obras y autores que confirmaron mi dedicación a la actuación fueron los dramaturgos chilenos de los años 40 y 50: Fernando Debesa, Luis Alberto Heiremans, Isidora Aguirre, Egon Wolff, Alejandro Sieveking y Juan Radrigán, posteriormente.

¿Qué personaje ajeno (en cine o teatro) te hubiera gustado interpretar?

Scarlett O’Hara (Lo que el viento se llevó) o Jesucristo (Jesucristo Superestrella en la versión española setentera con Camilo Sesto).

¿Con qué artista (actor, escritor o creador, en términos amplios) te obsesionaste alguna vez en la vida?

Con Peter Greenaway (cine) y Takeo Watanabe (música).

¿Con qué figura pública, viva o muerta, te habría interesado tener una conversación y por qué?

Con Jacques Cousteau, para que me hable de las profundidades del mar, o con 

Pedro Engel, para hablar de espiritualidades.

¿Qué disco o canción escuchas cuando estás triste?

“I’m waiting here”, de David Lynch & Lykke Li, “Ya nada queda”, de Kudai, el álbum Blackstar, de Bowie, “Corazón de poeta”, de Jeanette, “Anger Management”, de Mike Patton, el soundtrack de Candy Candy, de Takeo Watanabe, con Myriam Hernández… esto podría ser largo.

¿Qué consejo te hubiese gustado darte a ti mismo al comienzo de tu carrera?

“No es necesario quemarse el pelo” o “lo que buscas no está afuera”.

¿Cómo sería para ti el fin de semana cultural perfecto?

Ensayo bueno el sábado por la mañana, concierto de música en vivo por la tarde, bailar misceláneo por la noche. Domingo por la mañana documental del reino animal, luego mercado de comidas: expo cocina del mundo y teatro por la tarde-noche.

De no haberte dedicado a tu profesión, ¿qué te habría gustado hacer?

Fonoaudióloga.

¿En qué otra época de la historia te gustaría haber crecido y por qué?

Me hubiese gustado también ser artista madura en los años 40-50, creadora cómplice de Frida Kahlo, Chavela Vargas, María Félix, alguna de estas artistas mexicanas rebeldes en su época.

¿Cuál fue la última serie o película que te gustó y por qué la recomendarías?

Acepto recomendaciones yo.

A qué obra (de cine, literatura, teatro) le cambiarías el final y cuál sería ese final

A Candy le habría dado una vida posible junto a Terry. A las tres hermanas de Chejov (de la obra homónima) las habría hecho regresar a Moscú.

¿Cuál es tu lugar favorito de la ciudad y por qué?

El Cerro San Cristóbal, porque es un espacio para conectarse de otra manera con la ciudad. El Cementerio General, porque se puede llorar libremente.