Los terremotos nos dejan mudos y luego desatan unas ganas locas de hablar para exorcizar el miedo. Porque un pueblo con cultura sísmica no ignora que un remezón, por fuerte que sea, puede ser el prolegómeno de otro más fuerte.
Seguir leyendoLa arquitectura en un paisaje amenazado
El mayor compromiso que debería asumir la arquitectura es con su entorno y con los modos de habitar en un paisaje cada vez más desafiante, […]
Seguir leyendo

