XIX Premio Mavi UC LarrainVial Arte Joven. Plaza Mulato Gil de Castro, hasta el 23 de agosto

En sus casi 20 años, este premio (que en un comienzo se llamó “Cabeza de Ratón” y tenía un primer premio tan singular como una parcela en el Valle de los Artistas) amplió su alcance a regiones, sumó el respaldo de la U. Católica y se consolidó como un trampolín vital para el arte emergente chileno. Basta mirar a algunos de sus primeros ganadores: Voluspa Jarpa —jurado en esta edición—, Rodrigo Bruna o Cristóbal Cea. En esta XIX versión, destaca la experimentación con materiales no tradicionales y obras ancladas en los territorios, memorias y búsquedas identitarias. La ganadora, Luna Arrasate, exhibe una escultura textil y el video de una performance, donde a modo de ritual corta y tiñe un tejido de algodón que opera como arquitectura habitable, vestimenta y extensión del cuerpo, activando referencias históricas y antropológicas que se aproximan a las estéticas de artistas consolidadas como Cecilia Vicuña y Rebecca Horn. Algo similar ocurre con dos Menciones Honrosas: Valeria Valenzuela, de Calama, trabaja con el imaginario del arte atacameño al reproducir su sistema de tejidos con una rotuladora manual de cinta plástica con la que urde textos sobre la memoria familiar y el territorio; y Alex Manque, quien recurre a la cestería mapuche para preguntarse qué ocurre cuando la técnica se desprende de su función y se convierte en un objeto inservible. Un certamen que sigue detectando con agudeza hacia dónde va la creatividad y originalidad del arte joven chileno.
—Denisse Espinoza
Porque escribí, de Enrique Lihn. FCE Chile, 2026. 424 páginas

No hay un rasgo que defina por completo la obra de Enrique Lihn (1929-1989), que abarca poesía, narrativa, dramaturgia, ensayo, cómic y performance. Fue una figura clave de la poesía chilena y latinoamericana entre las décadas de 1960 y 1980 y es, a estas alturas, uno de nuestros clásicos: el autor de algunos de los versos más notables de la tradición literaria en español. Esta nueva edición de Porque escribí, antología publicada por primera vez en 1995, vuelve a poner en circulación gran parte de su producción poética, que adoptó diferentes formas —el soneto, el monólogo, la invectiva—, inflexiones —el tono confesional, la actitud crítica, el temple sarcástico— y temas como la infancia, la actividad literaria, el viaje y la extranjería, el amor y la muerte. La suya fue una escritura polifónica, poblada de máscaras e interlocutores, marcada por una actitud de “hipervigilancia verbal”, como escribe Eduardo Llanos Melussa en el prólogo de la edición anterior, “opuesta al mesianismo neorromántico, al sonambulismo hipnótico, del pintoresquismo”. No deja de ser un motivo de celebración que este libro encuentre nuevos lectores. Para muchos fue, durante un buen tiempo, la única forma de acceder a su poesía, como recuerda Diego Zúñiga en el prólogo de esta edición. Que vuelva ahora a las librerías ofrece la posibilidad de que sus versos vuelvan a producir ese encuentro decisivo con una voz que, como pocas, hizo de la poesía una forma de interrogar la historia y examinarse a sí mismo.
—José Núñez
Prenderse fuego: las voces de Pedro Lemebel (2026). Podium Podcast – GAM

Pedro Lemebel hizo de su figura de loca travestida un símbolo de resistencia política desde los márgenes, desde esa oscuridad sin lumbre y desde los inicios de una vida terrosa que convirtió en epígrafe de su obra. Su cuerpo fue materia de creación y grito; y su voz se convirtió en el sello inconfundible de sus crónicas. Es precisamente esa voz —y sus transformaciones— la que articula Prenderse fuego, una serie sonora de seis episodios escrita por Pedro Bahamondes y dirigida por Trinidad Piriz, y cuya última entrega se estrenará durante la primera semana de septiembre. A partir de una cantidad impresionante de archivos, entrevistas a amigos y cercanos (como Sergio Parra, Francisco Casas o Pía Barros) y grabaciones públicas e inéditas (cedidas por su amiga y sonidista Constanza Farías), el podcast reconstruye la biografía de Lemebel, sus distintas facetas (como profesor de artes, locutor, performer y escritor) y su muerte en 2015 a causa de un cáncer de laringe. Además, recorre las provocaciones de una figura siempre controversial, pero también expone la vulnerabilidad de una voz que se extingue. ¿Qué sucede cuando el tono que hizo reconocible toda una vida se vuelve áspero, malherido, hasta convertirse en silencio? Solo queda insistir en el gesto iconoclasta: inmolarse, ofrecerse al fuego y poner el cuerpo como barricada. En plataformas y en Podium Podcast.
—Bárbara Azcárraga
Plataforma de streaming de UChileTV

Para quienes se quejan de que en Chile faltan contenidos televisivos profundos, interesantes y alejados de la lógica comercial, la nueva plataforma de UChileTV es una gran noticia: el renovado sitio web reúne más de mil capítulos y cerca de 670 horas de programación cultural gratuita disponible desde cualquier dispositivo. Ya sea para ver la señal en vivo o descubrir programas a demanda, la plataforma ofrece una navegación simple y acceso gratuito a contenidos que reflejan la diversidad y el sello público del canal. Entre los programas disponibles destacan Descabelladas, un espacio de conversación en el que las periodistas Yasna Lewin, Mirna Schindler y Alejandra Matus abordan temas de actualidad política desde una mirada crítica; Revelados, una serie de entrevistas en profundidad donde artistas, músicos, escritores y figuras de la cultura comparten aspectos poco conocidos de sus trayectorias; y Repertorio CL, dedicado a la música chilena, con presentaciones en vivo y conversaciones que permiten conocer más sobre destacados intérpretes y bandas. También hay documentales originales como Nuestra locura, en el que Constanza Michelson explora la realidad de la salud mental en Chile, y Sacrificio chileno, donde se abordan las consecuencias sociales, económicas y ambientales de la extracción de litio en el Salar de Atacama. Una buena alternativa para quienes buscan información, reflexión, cultura y entretenimiento de calidad. En https://tv.uchile.cl/
—Evelyn Erlij
Momentum. Arte y ecología en la América Latina contemporánea. EDS. María Del Carmen Carrión, Inés Katzenstein y Madeline Murphy Turner. Editorial Caja Negra, 2026. 424 páginas

Los habitantes del siglo XXI están destinados a enfrentar su impacto en el medio ambiente más que cualquiera de sus antepasados. Pero la crisis ecológica no es solo un problema científico y económico, sino también la consecuencia de ideologías y sistemas de pensamiento, por lo que una sociedad ecológica debiera estar antecedida por nuevas formas de entender nuestra relación con el mundo. En ese sentido, América Latina ha sido un lugar privilegiado de imaginación política: marcada por el colonialismo y el extractivismo, el arte de la región ha sabido desafiar las imposiciones del progreso y el desarrollo a partir de saberes vernáculos. Con la intención de activarlos y articularlos, el Instituto Cisneros del MoMA de Nueva York organizó entre 2020 y 2024 una serie de investigaciones, conferencias y seminarios en torno a los cruces entre arte y ecología en el arte contemporáneo latinoamericano de las últimas cinco décadas. Los resultados fueron recopilados en Momentum, Arte y ecología en la América Latina contemporánea, un libro que reúne dieciséis ensayos de artistas, críticos y curadores. A partir del problema ecológico, se perfilan también giros culturales fundamentales del arte latinoamericano, como la recuperación de técnicas y relatos ancestrales, la integración de voces indígenas y la transformación de las concepciones del tiempo. Editado en colaboración con la editorial argentina Caja Negra dentro de su colección Futuros Próximos, Momentum es un hito en su materia.
—Palabra Pública
