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La vitrina web • marzo

Diario de menopausia, de Laura Wittner. Bosque energético, 2025. 159 páginas

Argentina tiene la suerte de ver nacer editoriales independientes que, contra toda intuición, y sin un peso del Estado, logran instalarse y sobrevivir solo gracias a catálogos muy bien pensados. En 2022 apareció Bosque energético, un sello dedicado exclusivamente a los diarios íntimos, una tradición literaria que acá toma todos los formatos posibles: autorretratos, cuadernos de artistas, bitácoras de viajes y de oficios y falsos diarios. En esa constelación, Diario de menopausia, de la poeta y traductora Laura Wittner (1967) —voz fundamental de la poesía argentina surgida en los 90—, es un pequeño tesoro sobre un asunto que recién se explora con ganas en la literatura (algo que Nora Ephron hizo en 2006 con No me gusta mi cuello y que Miranda July acaba de hacer con A cuatro patas). Al igual que en su poesía, Wittner presta atención a detalles ínfimos y cotidianos que va registrando para retratar un paisaje más amplio: el de un cuerpo femenino que se transforma con mucha violencia y poca piedad; el de una sociedad que nos enseña a las mujeres a odiar las marcas que deja el tiempo. La menopausia, dice, también es un coming of age: “Cambio de estado, madurez, iniciación: el pasaje de la adolescencia a la adultez es sin duda más atractivo que el de la adultez a la ‘mediana edad’”, escribe en una de las entradas del diario, en el que aparecen dolores, achaques, canas, hijos, padres, amigas, piscinas y literatura. Con ironía y poca vergüenza, Wittner nos recuerda esa deprimente verdad que ya dijo Ephron: que después de cierta edad, mantener el cuerpo “es un trabajo a tiempo completo”.

Evelyn Erlij

Estudios independientes. Vienal 2.0 en Matucana 100. Hasta el 29 de marzo

Quizás una de las cosas más complejas de ser un artista del sur del mundo en el siglo XXI es lograr insertarse en el circuito profesional del arte con una voz original. No basta con tener una línea de trabajo definida, también hay que sostenerla el tiempo, vincularse con agentes  y lograr presentarla al mundo. Con algo de fortuna —y mucha persistencia— es posible incluso vivir de ello. Desde 2022 que un grupo de docentes y curadores, liderado por Gonzalo Pedraza, fundaron Estudios Independientes V, un centro de educación continua que imparte durante un año un programa donde artistas emergentes obtienen conocimiento sobre cómo proyectar una obra, postular a fondos, hacer comunicaciones, escribir un statement, moverse en el mundo del coleccionismo y las galerías. Las obras resultantes de catorce artistas formados bajo estos principios de autogestión y autonomía se despliegan en Galería Concreta y Sala Project de Matucana 100. En ellas se percibe un impulso común por encontrar un sello propio a través de lo artesanal: trabajos hechos a pulso, con materiales precarios, objetos encontrados y técnicas sencillas, pero laboriosas, como el dibujo, la pintura o el bordado. Una generación que parece apostar por lo low-tech, los gestos mínimos y lo autobiográfico para tensionar la lógica de lo inmediato —en una época donde la inteligencia artificial parece dominar la producción de imágenes—, recordándonos que en lo personal y lo íntimo también se puede reflejar una poética de la colectividad.

Denisse Espinoza

Entre dos mundos, de Inés Echeverría Bello. La Pollera Ediciones, 2025. 216 páginas

Hay encuentros que parecen organizados por un capricho del destino. En un tren camino a Roma, Iseult conoce a Manfreddi, un joven florentino que se encamina a Nápoles para ejercer de abogado. Él se encuentra en la flor de la juventud; ella, en cambio, atraviesa la madurez de su vida sentimental: arrastra la herida de una pasión devastadora y una inquietud espiritual que la eleva hacia otro plano. Ambos quedan flechados, pero el romance que comparten en los parques, calzadas y templos de Roma no aspira a una consumación inmediata, fruto de las leyes de la naturaleza y “la confusión de los sexos”, sino a un amor más profundo, el de “los hilos invisibles y mentales que unen a las almas”. Publicada en París en 1914, Entre dos mundos es un documento de época que refleja los manierismos literarios y las corrientes de pensamiento espiritualista de su tiempo, pero es también una novela rupturista. Su autora, Inés Echeverría (1868-1949), de pseudónimo Iris —perteneciente a la primera generación de chilenas que se dedicaron a la narrativa como vocación independiente—, hace que su protagonista discurra ideas religiosas y filosóficas —influenciadas por la inclinación teosófica de la escritora— en una sociedad que exigía a las mujeres silencio y obediencia. Reeditada en 2025 en traducción de Pablo Fante y edición de Macarena Urzúa, la novela ofrece una mirada sobre la vida interior de una mujer de principios del siglo XX.

José Núñez