La patria cruda, de Nicolás Cruz Valdivieso. Kindberg, 2026, 196 páginas

Hay edificios que no se levantan hacia el cielo, sino contra quienes los habitan. En el libro La patria cruda, el edificio Nuevo Amanecer aparece como una Babel de concreto: un gueto vertical de pasillos y escaleras donde los muros no alcanzan a separar las lenguas ni el ruido que se filtra de una historia que da vueltas. El escritor y guionista chileno Nicolás Cruz Valdivieso (Santiago, 1981) construye una novela-colmena en la que las vidas no se ordenan sino por un contacto estrecho. Como una suma de entradas laterales, las voces de conserjes, migrantes, drogadictos, fantasmas vivos y muertos abren una comunidad del desamparo. La estructura fragmentaria responde a esa arquitectura: historias cruzadas por vínculos mínimos que revelan cómo la violencia, la pobreza y el amor organizan una intimidad sin resguardo. Si el hogar prometía protección, en el hacinamiento habitacional del neoliberalismo exacerbado se vuelve amenaza. En esa torre, la patria no es pertenencia, sino intemperie compartida.
—Gabriel Lane
Ensayo del agua, de Catalina Porzio. Mundana Ediciones, 2025. 105 páginas

“¿Pero es el mar un paisaje?”, le dijo alguien a la escritora y diseñadora Catalina Porzio (Viña del Mar, 1979) mientras escribía un ensayo sobre el agua. Las reflexiones que la pregunta desató en su cabeza conducen al lector por asociaciones que la cultura ha creado en torno al mar. Así avanza Ensayo del agua, un texto en el que la autora enlaza con naturalidad recuerdos, anécdotas, obras de arte, libros y películas para explorar este elemento misterioso e inasible. “Si bien olvidamos nuestro pasado de aguas oscuras sumidos en la tibieza del útero materno, el recuerdo del primer encuentro con el mar se aferra a la memoria con la potencia de un ritual de iniciación”, apunta Porzio, y cita la escena de El pasaje, de Adolfo Couve, en la que el pequeño protagonista descubre el paisaje marino. A partir de la historia del estero Marga Marga, descripciones del mar de Katherine Mansfield, poemas de Baudelaire, pinturas de Celia Paul o documentales de Tiziana Panizza, la escritora medita sobre algo en que, por su cercanía y omnipresencia, rara vez nos detenemos a pensar.
—Evelyn Erlij
Colección MAC: Modulaciones de la imagen fotográfica. En MAC Parque Forestal y Quinta Normal

A doscientos años de que el físico francés Joseph Nicéphore Niépce lograra fijar la primera imagen permanente y, con ello, inventara la fotografía, el Museo de Arte Contemporáneo presenta Colección MAC: Modulaciones de la imagen fotográfica, un proyecto curatorial que recorre el desarrollo de esta disciplina desde la segunda mitad del siglo XX hasta la actualidad. Desplegada en las dos sedes del MAC, esta exposición conmemora además los cincuenta años de la creación de la fototeca de la institución y reúne 175 obras de 80 artistas, entre los que se encuentran Alfredo Jaar, Marcelo Montecino, Francisca Montes, Juan Pablo Langlois, Bob Borowicz, Jorge Brantmayer, Julia Toro, Bernardo Oyarzún y Paz Errázuriz. Curada por Daniel Cruz y Paulina González —el director y la encargada editorial del MAC, respectivamente—, la exposición es un recorrido por el valioso acervo fotográfico que conserva el museo. Hasta el 11 de octubre en MAC Parque Forestal y hasta el 27 de septiembre en MAC Quinta Normal.
—Julio Saavedra
El gran camuflaje. Escrituras de disidencia (1941-1945), de Suzanne Césaire. Editorial USACH, 2026. 104 páginas

Durante décadas, el nombre de Suzanne Césaire (Martinica, 1915-1966) permaneció a la sombra de la historia intelectual del Caribe. Este libro reúne por primera vez en castellano los siete artículos que constituyen su obra, publicados originalmente en Tropiques, la revista cultural que fundó en Martinica junto a su esposo, el escritor y político Aimé Césaire, durante la Segunda Guerra Mundial, cuando la isla se encontraba bajo el régimen colaboracionista de Vichy. En estos escritos, Suzanne Césaire reflexiona sobre la poesía, el surrealismo, la identidad martiniqueña y las civilizaciones africanas, al tiempo que reivindica la posibilidad de un pensamiento propio desde las Antillas. Basada en la edición francesa de Éditions du Seuil, esta publicación —con prólogo de María Elena Oliva, traducción de Gabriel González Castro y textos de André Breton, René Ménil, Aimé Césaire e Ina Césaire escritos en su honor o sobre su legado— recupera una voz fundamental del movimiento de la négritude, cuyo pensamiento sigue interpelando las herencias del colonialismo.
—José Núñez
Net Art Anthology, por Rhizome. En: anthology.rhizome.org

Si en sus inicios internet parecía ser la democratización radical de la información y la cultura, hoy se ha convertido, entre otras cosas, en el instrumento con el que Silicon Valley despliega su tecnofeudalismo. No sirve de mucho borrarse de todas las redes sociales y fingir que es posible un mundo sin esta tecnología, pero quizás ayuda en algo reflexionar desde el mismo internet. Es lo que propone Net Art Anthology, un sitio que reúne prácticas como el net art, el arte digital y el post-internet art. Dirigida por la curadora Aria Dean y Michael Connor, director de Rhizome —organización afiliada al New Museum de Nueva York—, la antología recorre la producción artística de internet desde sus primeros años, pasando por los blogs hasta las redes sociales. Destacan un manifiesto ciberfeminista del siglo XXI, teléfonos móviles diseñados para guiar migrantes entre México y Estados Unidos, un chatbot para procesar traumas y una base de datos de net art latinoamericano. La excusa perfecta para perderse con gusto en el agujero de conejo de internet.
—Palabra Pública
Sonómetro y arquitectura aural en Plataforma Cultural de la Universidad de Chile. Hasta el 5 de octubre

¿Cómo los sonidos y la acústica de los espacios influyen en la percepción de las personas? Esa es la pregunta que mueve el trabajo de los artistas Sofía Balbontín y Mathias Klenner, y que en 2016 dio origen al colectivo y al festival Espacios Resonantes. En 2025, sumaron a la investigación las experiencias del Sonómetro, una esfera geodésica equipada con un sistema de sonido envolvente multicanal, que ellos mismos construyeron y que ahora está instalada en la Plataforma Cultural de la U. de Chile, gracias a una alianza con la institución y el Departamento de Sonido de la Facultad de Artes, donde funciona el Instituto Tecno-Aural, liderado por Balbontín. Desde julio se imparten allí tanto talleres y residencias sobre arquitectura aural (disciplina que estudia los sonidos de los espacios), como el curso de extensión para público general “Creación en Sonido Espacial”, que cuenta con certificación de la universidad y que estará abierto hasta octubre para crear obras capaces de interferir en la realidad desde nuevas perspectivas auditivas.
—Denisse Espinoza
