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La vitrina 36

Modernidad explosiva, de Eva Illouz. Katz Editores, 2025. 344 páginas  

  
Durante más de dos décadas, la socióloga franco-israelí Eva Illouz (1961) ha descifrado el papel que juegan el amor y las emociones en el capitalismo y cómo se han convertido en una forma de capital social y económico. En Modernidad explosiva, Illouz se propone comprender el malestar que ha marcado las primeras décadas del siglo XXI a través de una serie de emociones que imperan en estos tiempos, desde la ira como una expresión propia de la democracia o el miedo como arma política, hasta el orgullo y la decepción como bandera de los nacionalismos radicales. Sin olvidar, por supuesto, cómo el cuestionamiento del patriarcado ha cambiado lo que entendemos por vergüenza, orgullo, celos y amor. Echando mano a la literatura, la política, la cultura laboral o la vida en las redes sociales, Illouz —una de las lectoras más agudas de esta época convulsa— nos recuerda algo esencial: frente a los desgarros provocados por el capitalismo, el liberalismo, la globalización y las desigualdades, nuestras emociones no son solo personales, sino profundamente sociales.

—Evelyn Erlij

Memorias del naturalista, de R. A. Philippi. Ediciones UACh, 2025. 396 páginas

En 2008, al cumplirse 200 años del nacimiento del naturalista alemán Rudolph Amandus Philippi, figura central en la historia de la ciencia en Chile, José Manuel Izquierdo tuvo acceso a sus memorias. Se trataba de una obra nunca antes publicada íntegramente por decisión del propio Philippi, quien la escribió para su familia. Un año después, el investigador comenzó a traducir este trabajo, que destaca por su valor científico e historiográfico. En Memorias del naturalista, Philippi narra su infancia, su formación en la Universidad de Berlín —donde fue alumno de Hegel—, las expediciones por Italia que marcaron su carrera y la llegada a Chile en 1851. En el país se dedicó al estudio de la flora y fauna; impartió clases en el Instituto Nacional y en la U. de Chile, y dirigió el Museo Nacional de Historia Natural. Las memorias culminan con la creación del jardín botánico de la Quinta Normal y ofrecen un retrato único del Chile del siglo XIX, con descripciones de la revolución de 1848, la colonización alemana y los inicios de las principales instituciones educativas del país.

—José Núñez


Destino Valparaíso, Concepción 499, Cerro Concepción, Valparaíso 

A menos de seis meses de su apertura, este nuevo espacio busca consolidarse como un polo comercial, gastronómico, cultural e histórico de la V Región. Instalado en el exColegio Alemán, el corazón del proyecto es el Museo del Inmigrante, un homenaje al esplendor del puerto. El recorrido revive los años dorados de la ciudad, cuando, antes de la apertura del canal de Panamá, era la principal conexión entre Europa y el océano Pacífico, recibiendo refugiados, aventureros y empresarios que la transformaron en una de las urbes más cosmopolitas de la América del siglo XX. Con una museografía multimedial —videos, maquetas, objetos y documentos—, el museo ofrece una experiencia enriquecida por una audioguía con testimonios reales. Entre sus cinco mil metros cuadrados destacan un mirador con vista de 360° al puerto y un salón de bolos de madera que se conserva intacto, uno de los patrimonios más singulares del recinto. Visitarlo es reencontrarse con la memoria viva de una ciudad que vuelve a reconocerse como la joya que siempre fue.

—Denisse Espinoza A.

Marciano, de Nona Fernández. Random House, 2025. 520 páginas  

Tal como lo ha dicho su autora, Marciano no habla de héroes ni de villanos, sino de una vida que, a luz del presente, parece de otro planeta, de otro mundo posible. A través de la historia de Mauricio Hernández Norambuena, excomandante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, Nona Fernández reconstruye el recuerdo de un Chile que resistió a la dictadura desde la lucha armada y clandestina, con el apoyo de un sector político y civil que no confiaba en los pactos, pero que con el paso del tiempo consideró reprochables los métodos de la rebelión popular. A partir de una memoria ficcionada —porque toda memoria reescribe y distorsiona lo vivido—, el libro recorre amistades, amores, misiones, libros, cartas y encierros no solo de Hernández Norambuena, sino de la historia de un país que aún no logra narrarse a sí mismo en medio de tabúes y silencios. Marciano detiene el tiempo y lo atraviesa, se mueve entre distintos espacios y recuerdos gracias a la recreación y la imaginación, esas luces cegadoras que mantienen el hilo de una vida abducida por la prisión.

Bárbara Azcárraga

Actas Urbe, de Elvira Hernández. Alquimia Ediciones, 2025. 178 páginas 

“Animal de muchas cabezas”, Actas Urbe es la recopilación de ocho trabajos tempranos de la Premio Nacional de Literatura 2024. Varios de ellos, antes que publicaciones, circularon —y algunos de manera clandestina— como señales de una posición parapetada, siempre encubierta, que primero, y por seguridad, fue material accesible solo para unos pocos, o los suficientes, para que la mayoría de estos textos fueran inencontrables luego de los ochenta y los noventa. En un tiempo en que las librerías eran vaciadas y el libro incendiario era arrojado a la hoguera, Elvira Hernández —junto a toda una generación— supo hallarle palabra a un nuevo mundo que nada tuvo que ver con el arrojo por los nuevos comienzos. Los textos de Actas Urbe nos invitan a pensar nuestros modos de elaborar pensamiento: cómo el poema y la escritura circulan, en qué espacios se producen, dónde se concentran y cómo se posicionan frente al poder y sus sentidos comunes.

Gabriel Lane

Del amor que mueve el sol y las otras estrellas, en el Museo de la Solidaridad Salvador Allende

Siempre le hace bien al alma visitar una exposición del archivo del MSSA, también porque cada activación de su acervo ofrece una nueva mirada curatorial. En esta ocasión, la historiadora del arte Amalia Cross explora vertientes del concepto de solidaridad a partir de las donaciones hechas por artistas de todo el mundo en apoyo al legado político y cultural de Salvador Allende. A lo largo de sus salas, se pueden encontrar obras como una pieza de la serie Bichos (1960-1965), de Lygia Clark, la potente acción El arte debe ser ineludible (1980), de Elías Adasme, Play it by Trust (1966), de Yoko Ono —un ajedrez pintado completamente de blanco—, una escultura textil de Ester Chacón-Ávila y diseños para vestuario teatral de Leonora Carrington, además de obras de Lotty Rosenfeld, Hélio Oiticica, Alfredo Jaar, Alexander Calder y Liliana Porter. Especial fuerza tiene la sala del piso -1, donde reaparecen, como fantasmas, obras robadas, vendidas y desaparecidas tras el golpe de Estado. Hasta el 30 de agosto de 2026 en República 475, Santiago.

—Gabriel Godoi